El reencuentro (post casi en directo)

18:24

Llega ahora mi madre del Eroski y me está contando que se ha encontrado con un chico que era mi mejor amigo del instituto y que todo el mundo pensaba que estábamos liados o a punto de liarnos, y a falta de otra opción yo fomentaba ese bulo.

Dice mi madre que ahora está soltero y que me envía muchísimos recuerdos y besos, que éramos muy amigos, que me quería mucho y que qué es de mi vida, que le encantaría verme.

Hace 3 años me encontré con la madre de este chico en el médico y la madre igual, ya me informó de que estaba soltero y que «tiene piso».

Hoy también estaba la madre del chico en el Eroski y estaba insistiendo si yo estaba casada y con marido… Al final mi madre les ha contado que tengo pareja, que es una chica y que estoy muy feliz.

Por lo visto el chico se ha desilusionado un poco, pero rápidamente ha contestado que muy bien, que en nuestros tiempos tampoco es nada raro, que se alegra que sea feliz y que a ver si nos vemos.

La verdad es que ahora me da pena no haber bajado al Eroski con mi madre, que me hubiera hecho ilusión encontrarme con él.

18.38

Oh, que puedo ir a misa a las 7 hoy si quiero encontrármelos…

Con menos de esto se han hecho pelis románticas alemanas de sobremesa.

(Puntualizo que no me voy a volver ahora hetero de golpe, pero sí que tenía yo mucho cariño a este chico y mis años de instituto fueron muy buenos gracias a él y a su mejor amigo, que era el guaperas oficial y eso me daba puntos a mí).

18.47

¿Bajo a misa o no bajo a misa?

20.40

¿He corrido detrás de un chico para evitar que entrara en una iglesia?

He corrido detrás de un chico para evitar que entrara en una iglesia.

20.45

Ante la duda, yo iba a salir igualmente de casa-padres porque me volvía a casa-hermano y la parada de bus está enfrente de la iglesia.

Así que me he dicho a mí misma «bueno, Nuria, tú bajas como tenías previsto, te asomas al porche de la iglesia, que total, vas a pasar por delante y el azar dirá».

Pero cuando he salido de casa, justo les he visto cruzando el paso de cebra en la esquina, con lo cual, podía seguir a paso normal y entonces ya no les alcanzaba o podía echar a correr y alcanzarles en el porche, antes de entrar.

Así que sin pensármelo mucho, he echado a correr y justo les he pillado a punto de entrar, la madre ya estaba dentro, mientras él le sujetaba la puerta.

No os lo vais a creer, pero él llevaba… ¡un carrito!

Obviamente llevaba un carrito de la compra porque venían del Eroski.

—Yo: Buenas…
—Él: ¡Nuria! —cara mayúscula de sorpresa—. Pero si acabo de ver a tu madre, ¡qué casualidad!
—Yo: Pues mira, que iba a coger el bus ahí mismo, os he visto y me he acercado a saludar.

Finalmente ha dejado a su madre en la iglesia y se ha venido conmigo a la parada del bus.

Nos hemos puesto un poco al día mientras que he dejado pasar 2 autobuses y básicamente estamos en el mismo punto, de vuelta al barrio para cuidar a nuestros padres.

—Yo: A mí me ha tocado porque soy autónoma o porque soy la mujer, no lo tengo claro.
—Él: A mí me ha tocado porque soy el soltero.

Nos hemos dado los teléfonos y hemos quedado en llamarnos un día para tomar algo y hablar más tranquilamente.

Además él en realidad tiene el piso cerca de donde vive mi hermano mayor, que es donde estoy ahora mismo.

Cuando ha vuelto a repetir lo de qué casualidad encontrarnos he confesado a medias: le he contado que mi madre me había dicho que iban a misa y que por eso me he asomado de camino al bus, por si acaso.

Es muy curioso porque hacía 25 años que no hablábamos y mi sensación ha sido que estamos igual, que somos los mismos.

Él tiene canas (yo todavía no, o no tantas o no tan visibles) pero está igual.

Me ha contado que es cartero y que justo ayer le mandaron a entregar cartas al que había sido nuestro colegio (que ya no es colegio sino conservatorio de danza) y que se acordó de mí. Que aprovechó para recorrer el edificio por dentro, que tiene zonas que todavía están igual que entonces.

Hasta aquí la historia, estoy muy contenta de haber bajado «a misa» y de haberle saludado.

Además, hace cosa de 1 año ya me crucé en un paso de cebra con él y su madre, pero yo iba corriendo, llegaba tarde al dentista y no me di cuenta que eran ellos hasta que no estaba ya en el otro lado. Sé que me vio entonces.

Y me pasé el camino al dentista pensando «tendría que haberme dado la vuelta para decir «hola»».

Así que ya está, ya lo he arreglado.

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